Actualidad

El pasado 12 de septiembre se suscribió de manera presencial por los Secretarios Generales del PCOE y del PCPE el protocolo y el marco programático para la unidad de acción comunista.

Celebrado los días 12 y 13 de septiembre 2020 en Madrid el XXI Pleno del Comité Central del PCPE. Ultimo pleno antes de la realización del XI Congreso del Partido.

Presidido por parte del Secretariado Político, las sesiones han sido realizadas bajo condiciones de distanciamiento y medidas de seguridad sanitaria acorde a los tiempos de rebrote y contagios del coronavirus.

El C.C. debatió y aprobó el Informe Político que en nombre de dicho Comité Central saliente presentará el camarada Carmelo Suárez, Secretario General, al XI Congreso a realizar los días 2,3 y 4 del próximo mes de octubre. Cuya fecha de realización ha sido ratificada

Igualmente se debatió sobre los ejes principales de debate de las 3 Tesis y los Estatutos. Se concluyeron también los trabajos congresuales relativos a las delegaciones, invitaciones, informes y enmiendas recibidas.

Tras valorar la situación actual y en previsión de posibles escenarios más restrictivos debido a la covid-19 y, conscientes de la situación sanitaria, entendiendo que en las fechas previstas desarrollarlo tal cual estaba previsto pudiera tornarse en algo imposible por motivo de cualquier restricción a la movilidad, al aforo o similares, el CC debatió y ha aprobado su desarrollo en una modalidad mixta: telemático y presencial.

Así, las delegaciones e invitados/as sesionarán los días 2.3 y 4 en las distintas subsedes territoriales del Congreso, vía telemática. El domingo 11 de octubre en sesión única y presencial para las delegaciones, en aforo que permitirá distancia de seguridad, concluirá formalmente el Congreso.

Con esta culminación del proceso congresual, iniciado hace poco más de un año, el PCPE espera que sea un paso adelante cualitativo que nos ponga definitivamente a la ofensiva en la lucha de clases y cumpliendo con las necesidades políticas que le corresponden a la Vanguardia en el momento histórico que vivimos.

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

LA CRISIS CAPITALISTA QUE LA PAGUEN LOS RICOS. 

REPÚBLICA. AUTODETERMINACIÓN. SOCIALISMO.

#TuLuchaDecide

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) ante los resultados de las elecciones en la República de Bielorrusia del pasado domingo 9 de agosto declara:

1. Saludamos al presidente Alexánder Lukashenko por su victoria electoral con un 80,23 % según los datos oficiales que le otorga la facultad de desarrollar su sexto mandato. Igualmente, nuestra felicitación al Partido Comunista de Belarús que apoya la acción de gobierno, el desarrollo de la nación y la defensa de los derechos básicos de la mayoría obrera y popular.

2. Denunciamos la campaña mediática desarrollada por las grandes corporaciones internacionales y monopolios del imperialismo que tienen como objetivo desacreditar el proceso democrático, deslegitimar el triunfo del presidente Lukashenko con falsas acusaciones de fraude y preparar el terreno para una nueva ofensiva sancionadora e intervencionista. El recuento de votos fue transparente y la principal líder opositora con un 9,09% de apoyo se intenta atribuir el triunfo electoral y para ello está realizando un show mediático con una huida hacia Lituania tratando de poner dramatismo y manipular a la opinión pública internacional dando opiniones contradictorias, desmarcándose hipócritamente de la violencia de los grupos reaccionarios dirigidos por intereses imperialistas. Paralelamente, Twitter bloqueó miles de cuentas de los principales líderes de opinión bielorrusos favorables al presidente Lukashenko.

3. Acusamos que todas estas acciones injerencistas están perfectamente coordinadas con la Unión Europea, que ya han amenazado con llevar a cabo una "revisión en profundidad" de la relación de la UE con Bielorrusia, lo que podría incluir, según recoge la declaración, "tomar medidas contra los responsables de la represión, las detenciones y la falsificación de los resultados electorales". Denunciamos a Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, como el personaje que lidera este juego sucio en la UE, que, como en otros conflictos, se inserta en la ofensiva del polo imperialista que es la UE, que, trabajando con el imperialismo yanqui, trata de imponer su hegemonía en el continente europeo, en una demostración más de la peligrosa pugna que mantiene con Rusia.

4. Consideramos que el precedente ocurrido con Ucrania, donde de facto el imperialismo ejecutó un golpe de estado, enuncia un modelo de intervención que ahora pretende repetirse en Belarús, con las criminales consecuencias de muertes y destrucción que toda guerra provoca.

5. Estamos convencidos que el pueblo bielorruso ha apoyado a su presidente Lukashenko por ser garante de paz y soberanía y de respeto a la propiedad pública de los medios de producción (la mayoría en manos del estado).  El pueblo bielorruso tiene memoria histórica y no olvida el exterminio de cerca de 3 millones de sus habitantes (un tercio de su población) en la lucha contra el nazi-fascismo, por ello no va a permitir ningún "Euromaidan " que siembre de regueros de sangre a tan heroico estado.

¡FUERA LAS SUCIAS MANOS IMPERIALISTAS DE BELARÚS!

¡VIVA EL HEROICO PUEBLO ANTIFASCISTA DE BELARÚS!

Secretariado Político del CC del PCPE.

 A 12 de agosto de 2020

Desde hace meses el profesorado está poniendo de manifiesto su preocupación por la vuelta a las aulas en septiembre, así como su malestar ante la falta de medios destinados a garantizar la salud del alumnado y, como no, también de ellos mismos como docentes y del conjunto de la Comunidad Educativa. 

Se suceden comunicados públicos de organizaciones de profesores, sindicatos del sector educativo, ayuntamientos, directores de centros públicos de provincias enteras, manifestando la imposibilidad de garantizar la seguridad en los centros escolares, así como denunciando indefinición y dejadez de funciones, cuando no directamente un desconocimiento superlativo de la realidad de los centros educativos y sus necesidades más elementales, por parte de los dirigentes políticos del Estado, ya sean del Estado central o de las Comunidades Autónomas. 

El profesorado  denuncia que las medidas excepcionales a adoptar como consecuencia de esta situación excepcional provocada por la pandemia de la COVID-19 no pueden ser asumidas por los centros educativos por no disponer de competencias, como sería en materia de prevención de riesgos laborales, en asuntos relativos a la salud y, además,   por no contar con recursos económicos. Ni el mantenimiento de las distancias de seguridad, la desinfección y la limpieza más intensiva,  o el control y la investigación de los posibles positivos por  COVID-19, mantenimiento de las condiciones higiénicas y sanitarias exigidas, etcétera pueden ser asumidas por quienes no tienen ni competencia, ni presupuesto  para ello. Y ante esta realidad, el profesorado se ve obligado a denunciar públicamente que el Estado –ya sea el Gobierno o las Comunidades Autónomas– no dudan en deslizar su responsabilidad sobre las espaldas del personal docente de los diferentes colegios públicos del país, advirtiendo de la imposibilidad de garantizar la salud de la Comunidad Educativa. 

La COVID-19 ha puesto en evidencia la política de dotación de recursos económicos a la Educación Pública, de desmantelamiento de los servicios públicos para transferir dicha riqueza a los empresarios, a la banca. Y es que la esencia del Estado capitalista es esa: trasvasar riqueza a favor de la oligarquía financiera como consecuencia de quitárselo a la clase obrera. 

El Gobierno, tras el final del estado de alarma, está escondido y las Comunidades Autónomas son ambiguas a la hora de concretar el cómo asumir las medidas que señala que se tienen que garantizar pues no está entre sus prioridades políticas ni en su naturaleza de clase dotar de recursos económicos y materiales a la Escuela Pública para que ésta pueda garantizar la seguridad en las nuevas condiciones que exige la pandemia de la COVID-19.

Para cumplir con la distancia de seguridad es necesario bajar la ratio de alumnos por profesor ( a un máximo de 15 por aula) , reduciendo los grupos y habilitando más espacios. Según los docentes, para hacer frente a la crisis sanitaria y proteger a la comunidad educativa se requeriría la contratación de unos 160.000 profesores y profesoras para el curso 2020/21. Sin embargo, entre todas las Comunidades Autónomas contratarán para el próximo curso a 14.500 nada más. 

Asimismo, la política urbanística desarrollada por las diferentes instituciones políticas del Estado no sólo ha cedido suelo público para la construcción de colegios privados y concertados, descollando la Comunidad de Madrid o Cataluña, sino que no se han llevado a término la construcción de más colegios públicos como consecuencia de la situación económica.  Es urgente dar prioridad a la construcción y mantenimiento de centros púbicos en los barrios obreros.

Y mientras la Escuela Pública no dispone de recursos económicos, mientras los servicios públicos se desmantelan, el Estado no duda en transferir fondos públicos a las escuelas privadas, de tal modo que España es uno de los países de la Unión Europea con menos escuela pública y más escuela privada y concertada. De hecho, el 68% de los alumnos escolarizados en España acude a un centro público, siendo la media europea del 81%. Gran parte de esos recursos económicos que el Estado niega a la Escuela Pública son transferidos a la enseñanza concertada, de tal modo que la Iglesia es propietaria del 60% de estos centros privados con plazas concertadas, constituyendo la educación no sólo una forma desde donde la Iglesia –en un supuesto Estado aconfesional– inocula su veneno ideológico  a la infancia y a la juventud, sino que, también, constituye una fuente de financiación a costa del erario público.   

La prioridad del Estado es clara. Hay que quitarle servicios y riqueza al pueblo para engrosar los bolsillos de la patronal, de la banca, en definitiva, del gran capital. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Real Decreto-Ley 8/2020 de 17 de marzo de “medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19” por las que el Gobierno decidió movilizar 117.530 millones de euros de dinero público de los que 112.200 millones de euros fueron destinados para los empresarios, es decir, el 95,46%, por los 5.330 millones destinado a las clases populares y la clase obrera, o lo que es lo mismo el 4,54% del dinero público movilizado por el Gobierno. 

Sin duda, los hechos y los datos demuestran no sólo la naturaleza clasista del Estado burgués, sino que dejan bien a las claras que las instituciones políticas del Estado –ya sean Comunidades Autónomas o Gobierno central– tienen como prioridad política transferir la riqueza a favor de la clase dominante, de la burguesía.   Frente a gastos absolutamente innecesarios como los 20.000 millones de € comprometidos para compra de armamento, el mantenimiento de la Monarquía,  o los más de 11.000 que, directa o indirectamente recibe anualmente la Iglesia Católica; exigimos una dotación prioritaria para la adopción práctica de todas las medidas necesarias para preservar la seguridad sanitaria en la comunidad educativa, manteniendo las ratios de calidad docente.

No nos encontramos ante un problema que afecte solo al profesorado. Este problema afecta a nuestros niños y niñas, a los hijos de la clase obrera, y por consiguiente, nos afecta a todos los trabajadores y trabajadoras . Los padres y madres deben implicarse y exigir al Estado que dote económica y materialmente a los colegios públicos para poder garantizar el derecho a la educación y el derecho al trabajo junto con el derecho a la salud que tienen todos los miembros que componen la Comunidad Educativa. Este problema trasciende el ámbito educativo y, también, afecta al mundo del trabajo. Es necesario que los padres y madres trabajadores puedan conciliar su vida laboral y familiar sin reducción de sus salarios y, además, de la exigencia de planes de conciliación en todas la empresas, es necesaria la subida de los salarios y que se garantice el derecho al trabajo. Y es que costes para garantizar la salud de los trabajadores están siendo sufragados por los maltrechos salarios de éstos. Por tanto, el coste de garantizar la salud del alumnado no debe recaer en sus familias. La situación a la que nos aboca la crisis sanitaria exige de una mayor participación de los padres y madres  en la educación de los hijos y, así, también poder reducir los tiempos de estancia en las escuelas de los alumnos a lo estrictamente necesario. Por todo ello, toda la comunidad educativa, todos los trabajadores y trabajadoras del país, tenemos que movilizarnos para exigir al Estado que garantice la seguridad y la salud de la comunidad educativa en el próximo curso y destine para ello todos los recursos necesarios. 

Tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España (P.C.P.E.) como el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) actuaremos de manera unitaria y trabajaremos conjuntamente en esta lucha de profesores, padres y madres y de toda la clase obrera para que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre. Sin duda, la lucha de la Comunidad educativa es la misma que la lucha de la Comunidad sanitaria, de los jubilados, de la juventud y, por consiguiente, es necesario que todas las luchas de los distintos sectores que componen la clase obrera se fundan en una única lucha de clase constituyendo un frente único contra la burguesía y su Estado, responsable de la situación que padecemos los trabajadores, que fortalezca la organización de la clase trabajadora  y nos conduzca a la consecución del socialismo, que es la única solución para la resolución de los problemas que padecemos hoy los trabajadores y trabajadoras  como consecuencia de las infames políticas desarrolladas por el Estado al objeto de salvaguardar los intereses de los monopolios, de los capitalistas y su moribundo y caduco sistema económico, el capitalismo.                                                   

 

Madrid, 28 de julio de 2020.



Las elecciones celebradas el pasado domingo en las Comunidades Autonómicas de Galicia y Euskadi expresan la actual debilidad de los sistemas de legitimación de la clase dominante en nuestro país.

Son unos resultados que, si bien permiten la perpetuación del sistema de dominación, lo hacen desde una deriva de debilitamiento de los apoyos sociales que le dan soporte. En un caso con un Partido de la burguesía centralista, el PP, y en el segundo con la representación de la burguesía nacional vasca en alianza con la vieja socialdemocracia.

En Galicia el PP obtiene mayoría absoluta del Parlamento Autonómico, y por tanto gobernará la Comunidad Autónoma en solitario. Pero el PP solo ha obtenido los votos del 28,25 % del censo electoral, en unas elecciones que han sumado una abstención del 41,12 %)

En Euskadi el PNV es primera fuerza con el 20,68 % de los votos del censo electoral, a los que se sumará en un previsible gobierno autonómico el PSOE que aporta el 14,72 % de los votos del censo electoral. Es decir, que se formará gobierno con el 35,40 % de los votos. La abstención en esta convocatoria electoral ha sido del 47,14 %.

Estos resultados, que de ser en otros países estigmatizados por el imperialismo español, habrían sido duramente criticados “como una falta de democracia y unas elecciones no válidas”, aquí son proclamadas como “un triunfo de la democracia”.

En lo esencial no cambia nada en la representación política de la dominación de la burguesía en el Estado plurinacional español. En Galicia el resurgir de las posiciones que reclaman el derecho de autodeterminación mejora notablemente sus posiciones (BNG), pero por ahora no rebasa los límites aceptables por el sistema, y en Euskadi se suma la deriva socialdemócrata del antiguo bloque abertzale con la civilizada práctica política del PNV, lo cual también es un factor de estabilidad para el sistema vigente.

La fuerte pérdida de Podemos, y sus aliados dependientes de IU,  es la novedad más significativa, y hay que valorarla como un retroceso de posiciones de una opción marcadamente oportunista y maniobrera frente a otros proyectos políticos más sólidos y coherentes en la defensa de sus proyectos, que tienen anclajes notables en su propia realidad nacional, si bien uno y otro hoy con un carácter diferente.

La lucha por levantar una alternativa de base obrera y popular en Galicia y Euskadi es un objetivo no resuelto ante el incremento de la opresión y la explotación que el bloque dominante de poder en el Estado Español aplicará en la próxima inmediata etapa como respuesta a sus graves dificultades para la acumulación de capitales.

El PCPE, que no ha estado en estas dos convocatorias electorales al sumarse dificultades organizativas propias con el proceso de preparación del XI Congreso, seguirá trabajando en su propuesta de Frente Obrero y Popular por el Socialismo, con las consignas de República, Autodeterminación y Socialismo, impulsando un amplio bloque de alianzas del movimiento nacional popular, como parte sustancial de su estrategia revolucionaria y de la conquista del poder por la clase obrera. 

Secretariado Político del PCPE

14 de Julio de  2020

El 3 de julio se ha reunido el gobierno PSOE-UP, encargado de gestionar los intereses de la oligarquía, con los denominados agentes sociales, CEOE y CEPYME en representación de la gran y mediana burguesía, y los sindicatos CCOO y UGT en representación de la clase obrera; estos últimos que desde sus cúpulas de alta dirección dejaron de considerase herramientas de confrontación y lucha de clases para auto proclamarse agentes sociales.

Este “penúltimo encuentro” tiene como objetivo político cimentar el gran pacto social que en breve será acordado y aprobado en las instancias parlamentarias y jurídicas de la dictadura del gran capital.

Pacto Social que no tan solo se centrará en cuestiones de carácter laboral, aunque sean estas el principal objetivo. En esta ocasión, debido a la agudización de la crisis general del sistema, la burguesía necesita que se profundice en la necesaria “paz entre clases”, paz social. Más allá de lo publicado en la letra impresa, éste deberá dirigirse a conseguir un gran consenso social que garantice a la oligarquía una estabilidad política que no ponga en peligro sus objetivos inmediatos de recuperación económica, y que no facilite el posible cuestionamiento del capitalismo que puede generarse con las previsibles movilizaciones que se darán en el próximo otoño.

El papel del autodenominado “gobierno de progreso” formado por PSOE, Podemos, IU y PCE, es el garante de que esta “paz social” no se vea alterada por las legitimas aspiraciones del pueblo trabajador, para lo que una vez más cuentan con la necesaria y traidora complacencia de las cúpulas dirigentes de CC.OO y UGT; los unos y los otros, cada cual en su papel político y social, mantienen un doble y hasta triple discurso, por ejemplo el PCE, con toda la carga de hipocresía posible, al tiempo que se manifiesta verbalmente contrario a determinados aspectos de estos pactos, se mantiene impasible ante la agresivas políticas llevadas a cabo por el gobierno del que forma parte.

Es necesario denunciar que, desde hace bastante tiempo, CC.OO y UGT, en un  ejercicio de abandono de posiciones de clase, sus dirigencias centrales están garantizando el “efecto dormidera” entre sus afiliados; los que hoy aún consideran que éstos, sus sindicatos, trabajan encaminados a la defensa de los intereses de la mayoría obrera.

Asimismo, hay que denunciar que este gobierno ha incumplido la oferta electoral de derogación de las leyes laborales. UP, en una manifiesta traición a su electorado y afiliados, una vez conseguidas las carteras ministeriales, ha cambiado su discurso con el ya manido argumento de conseguir entre lo ofertado lo menos malo, que no deja de ser muy malo para el pueblo trabajador.

¿Es suficiente con la denuncia verbal de estos y otros pactos llevados a cabo entre la oligarquía y los llamados agentes sociales? La respuesta es contundentemente NO. Se hace necesaria la organización, en un amplio acuerdo de los Partidos Comunistas y revolucionarios, Sindicatos de clase y estructuras orgánicas de la clase obrera y capas populares. Hoy es una necesidad imperante la puesta en marcha del FOPS, Frente Obrero y Popular por el Socialismo, organización de clase con la que derrotar las intenciones de la oligarquía y sus lacayos gobiernos, Frente desde el que la clase obrera y sus aliados comiencen a conformar poder político, desde el cual cambiar la tendencia actual de opresión y explotación del pueblo obrero y trabajador.

La Clase Obrera, el pueblo trabajador, no puede seguir depositando su confianza en sujetos políticos y sindicales que una y otra vez se sitúan bajo el faldón del gran capital facilitando que la dictadura de clases sea favorable a la burguesía.

Desde el PCPE no tan solo denunciamos públicamente estos pactos y acuerdos entre el sector oligárquico de la burguesía y los siervos del capital. Trabajaremos para que en lo mas breve posible el FOPS sea una realidad práctica; el PCPE continúa emplazándose en su línea y trabajo político que posibilite la unidad de acción de todos los partidos y estructuras obreras y populares.

A 9 de julio de 2020.

La entidad sionista de Israel, como un acto más de su criminal trayectoria, pretende anexionarse el 30% del actual territorio palestino de Cisjordania. Inicialmente había anunciado la fecha del 1 de Julio, que de momento no ha podido llevar a cabo.

El apoyo del imperialismo estadounidense no ha sido suficiente para consumar esta acción criminal, promovida por el corrupto y genocida Benjamín Netanyahu, que es el actual gestor de la dictadura del capitalismo sionista, que se sustenta sobre la falacia de un pueblo judío que ha sido utilizado como pretexto y coartada para la ocupación de los territorios de la Palestina histórica, y para el secuestro, tortura y asesinato de un pueblo que siempre ha respondido de forma heroica a estas acciones criminales, y que nunca ha abandonado sus posiciones de lucha consecuente por la recuperación de su territorio invadido.

Palestina resiste la ocupación sionista desde 1948, desde entonces libra un combate contra la ocupación y por el derecho de retorno para todos/as los que se han visto expulsados de su tierra.

La entidad sionista ha cometido toda clase de crímenes contra el pueblo palestino: robo de tierras, torturas, encarcelamientos extrajudiciales, asesinatos selectivos, asaltos a campos de refugiados como los de Sabra y Chatila, cometiendo miles de asesinatos de mujeres, ancianos y niños. Hoy el sionismo ha convertido a Palestina en el mayor campo de concentración de la Historia, imponiendo a punta de pistola un apartheid que maneja de forma indiscriminada la vida y derechos de todos los palestinos.

Hace 72 años que Palestina resiste, con una heroicidad admirable, a la ocupación sionista. En este tiempo ha sido miles las vidas entregadas, en la continuada resistencia al robo de la casi totalidad de sus tierras.

El imperialismo norteamericano, como aliado incondicional del sionismo, ha impuesto la inestabilidad en la región, comenzando desde el mismo momento en que el sionismo se proclama estado en las tierras palestinas, infringiendo todas las leyes internacionales, y acabando con los derechos de un pueblo libre. La complicidad de este imperialismo ha continuado en la región, desde entonces, con apoyo directo a las estrategias de guerra, como la de Siria con más de 380.000 víctimas mortales, y que hoy sufre un bloqueo criminal impuesto por el gobierno de EEUU, o cómo la intervención imperialista encabezada por el gobierno de Arabia Saudí, que desde hace seis años  desarrolla una brutal guerra contra el pueblo de Yemen. En este último caso, tanto la monarquía española, cómo los gobiernos de PP y PSOE-UP, actúan como aliados del sionismo facilitando todo tipo de suministros de guerra a la potencia agresora.

El imperialismo internacional desarrolla de forma continuada una campaña de injerencias bélicas, y también económicas, que suma diariamente una cadena de víctimas. Una acción continuada, cuyo fin es situar a los pueblos de Oriente Medio en una constante espiral de guerras, invasiones y asesinatos.

La llamada “comunidad internacional”, encabezada por países que una y otra vez pretenden arrogarse la legitimidad de la democracia global, se muestran como cómplices silenciosos de los brutales crímenes del sionismo internacional. Y, por ello, no han dicho una sola palabra ante este nuevo episodio de la violencia sionista

El PCPE tiene la convicción de que Palestina vencerá, y que su victoria llevará a la derrota al imperialismo estadounidense en la región, y también al sionismo internacional.

Denunciamos la práctica del robo y el saqueo contra el pueblo de Palestina.

Exigimos la inmediata liberación de los presos, entre los que se encuentran más de 400 menores.

Exigimos al actual gobierno de PSOE-UP la condena sin paliativos de las pretensiones anexionistas del sionismo, y sus crímenes contra el pueblo Palestino.

El PCPE apoya con determinación la propuesta del pueblo Palestino, que lucha por la convivencia pacífica en un solo Estado, que permitirá el regreso de todos/as los/as exiliados/as.

El PCPE hace un llamamiento a la unidad de acción y a la movilización popular de todos los pueblos, sobre la base de los principios del internacionalismo proletario, en contra del proyecto sionista que pretende acabar con el pueblo palestino.

 

Secretariado Político del Comité Central del PCPE

2 de julio de 2020

Tras el abandono de la huelga de hambre –y sed también, inicialmente- por el preso político vasco, Patxi Ruiz, encarcelado en el centro penitenciario De Campos del Río (Murcia), se impone hacer una valoración, aun general, del agravamiento de las ya de por si inhumanas  condiciones penitenciarias de población reclusa, tanto política como social. 

En el contexto actual de empeoramiento de las condiciones en las cárceles a causa de la COVID-19, Patxi Ruiz se jugó la vida para denunciar la situación y realizar una serie de demandas absolutamente justas y legítimas: 

-Libertad para los presos y presas enfermos/as y para quienes tengan la condena prácticamente cumplida.

-Entrega de material sanitario para evitar contagios (guantes, mascarillas, gel desinfectante, etc.)

-Realización de test tanto a los presos y presas  como a los carceleros/as.

-Permisos que permitan acudir al fallecimiento de un familiar para despedir con dignidad a sus seres queridos.

-Fin de la ilegal dispersión que afecta al conjunto de presos y presas políticas.

Sin duda, las cárceles tienen un fuerte componente ideológico, siendo una de sus funciones vitales el encerrar a todo tipo de disidencia política que lucha contra este sistema criminal y explotador. Al Estado le importa poco o nada la reinserción, ni del colectivo de presos y presas sociales, ni de los políticos/as.  Para la burguesía las cárceles solo son mataderos donde abandonar a su suerte a los hijos e hijas  de la clase obrera que acaban en ellas y  exterminar a quienes de, una u otra forma, hayan hecho frente al sistema. 

Desde el PCOE y el PCPE condenamos el maltrato hacia los presos y presas  que sucede en las cárceles, nos solidarizamos con el caso de Patxi Ruiz y con la huelga de hambre que realizó  para defender los derechos que le corresponden y hacemos un llamamiento a la amnistía de todos los presos políticos existentes en el Estado español, junto a la creación de un sistema real de integración para aquellas personas que cometan crímenes.

¡Libertad de los presos y presas políticas!

 ¡Por una justicia por y para el pueblo!

 

Publicamos el texto base del acuerdo de trabajo alcanzado por Red Roja y el PCPE en relación con su intervención práctica en el movimiento obrero y popular:

FRENTE DE SALVACIÓN DEL PUEBLO

Llamamiento de urgencia para organizar la respuesta colectiva que salve al pueblo.

Ante una situación, en la que la Covid-19 ha acelerado de golpe la crisis económica que ya se estaba iniciando meses atrás, y que sitúa a la clase obrera ante un futuro de sufrimiento y carencias de todo tipo, respondemos con un llamamiento a las fuerzas obreras y populares para organizar una estrategia común, cuyo objetivo central sea salvar al pueblo.

Estamos ante la necesidad imperiosa de unir las fuerzas de la mayoría social para levantar una  ofensiva generalizada  que obligue a los ricos y a toda la cohorte de parásitos capitalistas a pagar por su crisis. Si su sistema es el responsable de nuestra crítica situación; que paguen ellos con la riqueza que han acumulado a costa de nuestro trabajo y de los míseros salarios que nos imponen.

Frente al paro, la precariedad y la pobreza; frente a la mayor explotación de la mujer trabajadora, la sangrante situación de una juventud sin futuro, y una clase obrera inmigrante prácticamente esclavizada, será la fuerza del pueblo unido en lucha la garantía de la VICTORIA, en una batalla que será dura y desigual, pero en la que somos la fuerza más numerosa y más motivada.

Unamos en un único torrente fecundo todas las energías y expresiones diversas de la lucha obrera y popular. Porque la dispersión nos debilita, y la unidad es el camino a la VICTORIA.

Años de privatizaciones y recortes sociales, del desmantelamiento industrial y pérdida de derechos laborales y, también, las políticas impuestas por la UE en la distribución internacional del trabajo, sitúan a millones de personas en el abismo de la exclusión social. Todo ello ejecutado los pasados años por diferentes gobiernos, con discursos variados pero con el mismo objetivo: entregar lo público a los grandes monopolios para aumentar sus parasitarias ganancias, imponiendo a nuestro país un modelo económico centrado en los servicios.

También, en este tiempo, los bancos han saqueado las finanzas públicas de todas las formas posibles, y hasta siguen sin devolver los 62.000 millones de € oficialmente reconocidos. Y, ahora mismo, las  grandes  empresas de la energía y la obra pública presionan, de todas las formas posibles, para que se apruebe un plan de reactivación económica que tenga como prioridad central seguir engordando sus insaciables caudales. Todo ello asociado a un sistema en el que, mientras millones de familias no saben cómo llegar a final de mes, una minoría de empresarios corruptores y políticos corrompidos, con su mayor representante en la familia Borbón, tratan de salvar sus beneficios a costa del sacrificio de la inmensa mayoría.

A todos estos escándalos se unen los más de 30.000 millones de euros anuales de gasto militar que, obviamente se detraen de gastos sociales. Este gasto de dinero público no está justificado por necesidades defensivas, sino impuesto por la pertenencia a la OTAN con la consiguiente subordinación a los intereses del imperialismo yanki, que un gobierno detrás de otro, tan patriotas ellos, siguen manteniendo.

Nuestra lucha es por un futuro de justicia, libertad, solidaridad y hermanamiento entre los pueblos. Un futuro basado en la planificación racional y democrática de la economía, que ponga su prioridad en las personas y no en el beneficio privado de un reducido grupo de parásitos y explotadores, que revierta las privatizaciones, y que garantice el acceso a un trabajo, una vivienda y unos servicios sociales dignos para todos. Futuro que llegará a través de la unidad de las luchas de todo el pueblo, contra las reformas laborales, contra los recortes, contra la explotación cada vez más sangrante de los trabajadores y la degradación generalizada de nuestras condiciones de vida. Es hora de decir BASTA y trabajar en unidad por los objetivos comunes de la mayoría, objetivos que ponen en jaque a la dictadura de la oligarquía financiera y monopolista.

Por todo ello exijamos: 

  • NACIONALIZACIÓN DE LA BANCA
  • NO AL PAGO DE LA DEUDA PÚBLICA
  • RUPTURA CON LA UNIÓN EUROPEA Y EL PODER DE SUS MONOPOLIOS 
  • INTERVENCIÓN SOCIAL DE LAS GRANDES EMPRESAS DE DISTRIBUCIÓN Y PRODUCCIÓN (eléctricas, suministros….)
  • PLANIFICACIÓN RACIONAL Y DEMOCRÁTICA DE LA ECONOMÍA PARA SATISFACER LAS NECESIDADES DE LA MAYORÍA SOCIAL, GARANTIZANDO LA REINDUSTRIALIZACIÓN DEL PAÍS Y LA RECUPERACIÓN DE NUESTRA SOBERANÍA A TODOS LOS NIVELES. 

¡UN PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO!

 

La crisis del COVID-19 ha puesto de manifiesto algo de lo que tal vez en su momento, con la propaganda de fondo para ocultarnos la realidad, no fuimos conscientes. Que la silenciosa privatización de la sanidad mata. Ahora el pueblo trabajador ha pagado caro, en términos de muertes evitables, el desmantelamiento de la sanidad pública. 

Los recortes no se iniciaron ayer. Años de desmantelamiento y progresivas privatizaciones han evidenciado la falta de recursos para atender dignamente a la población, para salvar vidas.  12.000 enfermeras españolas se han visto forzadas a emigrar por falta de trabajo, pero aquí faltaba personal; UCIs sin usar en hospitales privados y en Madrid las personas muriendo en camas en los pasillos o abandonadas en sus domicilios o en centros penitenciarios o en geriátricos; trabajadoras de limpieza con contratos precarios y subcontratadas jugándose la vida sin EPIs adecuados.... Todo legal y amparado por la Ley 15/97 y el artículo 90 de la Ley sanitaria que abrió las puertas a que se diera este proceso lento y letal en el que, lo queramos o no, nos cuesta la vida.

Hay evidencias que demuestran que ser atendido en un hospital con ánimo de lucro, aumenta las probabilidades de muerte respecto a ser atendido en un hospital público en un 2% en adultos, un 8 % en pacientes crónicos y un 10 % en recién nacidos. La defensa de la vida y la salud de la mayoría social está reñida con la obtención de beneficios por unos pocos. Mientras las empresas privadas sigan parasitando los sistemas públicos de salud, la práctica del darwinismo social seguirá siendo la práctica habitual, con más o menos matices según el momento de crisis, pero en definitiva las muertes evitables seguirán cayendo del lado del pueblo trabajador. La privatización sanitaria ha provocado las muertes a gran escala, no el coronavirus. Dejar las políticas sanitarias en manos de empresas privadas conlleva el abandono de las imprescindibles facetas preventivas y de promoción de la salud, de escasa rentabilidad económica en el corto plazo. La prevención no le interesa a la empresa privada, necesita tener enfermedad y cronicidad para ir engordando la factura. 

El modelo que necesitamos trabajadoras y trabajadores es el de refuerzo de la atención primaria, la prevención, junto con políticas sociales incluyentes de todas las personas independientemente de su origen o situación administrativa y aumentar las infraestructuras hospitalarias, los recursos humanos y las camas disponibles a fin de reforzar la red hospitalaria pública. Hay medios y dinero para ello. No nos pueden decir lo contrario, al menos no vamos a creer esa propaganda justo cuando sabemos que las personas enfermas durante la cuarentena morían por falta de respiradores y que 440 de ellos costaban lo mismo que un tanque o, el mismo día que hemos sabido que el gasto militar superará este año los 20.000 millones de euros. Lección y aprendizaje de la pandemia, sí hay dinero y sí hay recursos. Lo que impide que esos recursos se destinen a la vida y salud de la mayoría social, de quienes todo lo producimos, es la existencia de un sistema depredador y violento cuya base material es la producción colectiva de la riqueza y la apropiación privada de esa riqueza. Esa tremenda contradicción es la que nos condena a la miseria, la opresión, la explotación y… a la muerte en tiempos de una pandemia como la de esta primavera.

Hay responsables políticos que aprobaron la Ley 15/97 o la mantuvieron, sindicatos domesticados que no han defendido el interés general, empresas y fondos de capital riesgo que se han estado lucrando con estas privatizaciones, jueces que no han visto ningún problema en las leyes que desmontaban la sanidad,....y el silencio social mientras todo esto ocurría pensando que era algo ajeno.

Hoy, la realidad es otra. La socialdemocracia y el reformismo, cumpliendo con su papel histórico de conducir a la clase obrera al matadero, pretenden hacer tabla rasa y volver a la situación previa, en la que ya el sistema estaba desmantelado. En junio de 2019, según cifras oficiales, convenientemente maquilladas, casi 700.000 personas esperaban una intervención quirúrgica, y 2.400.000 la primera consulta con el especialista. Mientras, los seguros privados (esos que han desaparecido en la pandemia), no han parado de crecer y hacer caja a nuestra costa. Hoy con las lecciones bien aprendidas y grabadas a sangre y fuego en nuestra memoria colectiva, vamos a salir a la calle el 20 de junio. Y más allá. No un día, ni dos, sino todos aquellos que sean necesarios para revertir lo privatizado, expulsar al ánimo de lucro de la atención sanitaria, establecer un sistema digno de cuidado de nuestros mayores. Para centrar el sistema en la prevención, y en la actuación contra los productores de enfermedad, para que nuestro dinero se dedique a garantizar el interés general. No hay caminos intermedios para garantizar que nunca más habrá muertes evitables, para garantizar que nunca más seremos víctimas del capitalismo del descarte humano. 

20 DE JUNIO DE 2020 MOVILIZACIONES:

ANDALUCÍA: Almería, Aguilar, Cádiz, Granada, Málaga, Sevilla.

BARCELONA

CANARIAS: Las Palmas de GC, Tenerife

CASTILLA LA MANCHA: Albacete, Toledo

MADRID

MENORCA

MURCIA

PAÍS VALENCIÀ: Alacant, Benidorm, Orihuela, Valencia

SANTANDER

ZARAGOZA

 

SANIDAD PÚBLICA Y DE CALIDAD AL SERVICIO DEL PUEBLO TRABAJADOR.

Sólo el pueblo organizado salva al pueblo.#TuLuchaDecide.

 

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