En la mañana de hoy, 24 de enero, organizaciones del Movimiento de Solidaridad con Venezuela se congregaron delante del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid para expresar su rotundo rechazo a la visita del golpista usurpador Juan Guaidó.

En la concentración se corearon consignas de denuncia y de repulsa al pelele de imperialismo que llegó a Madrid eña primera hora de la tarde y será recibido por la Ministra de Asuntos Exteriores. El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, entregará al autoproclamado la llave de oro de la ciudad y la ultraderecha le rinde honores está tarde en la Puerta del Sol.

El PCPE y la JCPE participaron en la manifestación con una nutrida presencia militante y con una pancarta que llamaba a la lucha antiimperialista contra el golpismo.

La presencia en Europa del esperpéntico golpista Juan Guaidó, autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela,  arrodillado siervo del imperialismo y ridículamente reconocido como tal, por los más diversos actores internos y externos de la violencia contrarrevolucionaria, es un ataque a la Soberanía e Independencia de la República Bolivariana de Venezolana, que es necesario denunciar con urgencia desde todas las instancias políticas y sociales  que defiendan la Libertad del pueblo venezolano para regir su futuro sin injerencias externas.

Con Maduro y el pueblo revolucionario o con Guaidó y el imperialismo; no hay terceras vías posibles cuando lo que está en juego es la Patria Revolucionaria

Igualmente el hecho de que no sea recibido por el Presidente Sánchez en su visita a España, no exime al gobierno de la responsabilidad histórica de atender,  mediante su Ministra de Asuntos Exteriores,  como legítimo representante del pueblo venezolano, a este títere golpista responsable de cientos de sabotajes y actos criminales.

 

La responsabilidad política de este hecho se extiende a todo el Gobierno y al conjunto de Partido que lo respaldan.  No es posible mantenerse equidistante del accionar del Consejo de Ministros formando parte de él, y, consecuentemente, ésta acción sitúa un antes y un después al proyecto de todos los partidos que manifestándose solidarios con la República Bolivariana de Venezolana, mantienen a la vez un silencio cómplice con la actuación del gobierno de España.

Llamamos a la más amplia movilización y agitación denunciando el reconocimiento de la UE y el gobierno de España a este individuo que en cualquier otro país ya estaría preso por su actuación criminal y vende patrias.

 

La realidad se muestra siempre como el criterio ultimo de la verdad y, en esta ocasión, los acontecimientos han desvelado con meridiana claridad los contenidos de la agenda de trabajo internacional de la que nada se habló en la sesión de investidura.

 

CONTRA EL GOLPISMO Y LA GUERRA, SOLIDARIDAD CON LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y SU LEGÍTIMO PRESIDENTE NICOLÁS MADURO

POR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA;  VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO

POR EL FRENTE MUNDIAL ANTIIMPERIALISTA

 

Secretariado Político del PCPE

Enero de 2020

Ante la convocatoria de Huelga General en Ego Euskal Herría para el próximo día 30 de enero el PCPE llama al conjunto de la clase obrera de Ego Euskal Herría a secundar esta convocatoria.

Los sindicatos ELA, LAB, Steilas, ESK, HIRU, Etxalde y EHNE, convocan una huelga general en Ego Euskal Herría para el próximo día 30 de enero con las consignas centrales de: "trabajo, vida y pensiones dignas", así como "soberanía para el cambio social". El Secretariado Político del PCPE expresa su apoyo a dicha convocatoria, y llama a la clase obrera vasca a la masiva participación en la misma.

El importante movimiento de lucha por unas pensiones dignas, que éstas y otras organizaciones están desarrollando en los últimos tiempos, necesita de expresiones superiores que vayan más allá de lo hasta ahora realizado. El arma fundamental de la clase obrera en la lucha por sus legítimas reivindicaciones es su capacidad para paralizar la producción. La convocatoria de esta huelga general es un paso en la dirección correcta para cambiar la correlación de fuerzas y colocar al bloque obrero y popular en mejores condiciones para la conquista de sus objetivos.

En una realidad marcada ahora por el gobierno de la socialdemocracia, la movilización obrera y popular ha de ser un factor prioritario para el mantenimiento de las posiciones clasistas reivindicativas, frente al intento de plegar sus luchas a las estrategias de pacto social y entreguismo del gobierno de Pedro Sánchez.

Esta Huelga General debe superar los límites impuestos por intereses partidistas o del sindicalismo más reformista, que en la mayoría de las ocasiones están orientados a una negociación con la patronal o/y sus gobiernos que, como trasfondo, siempre tienden a favorecer los intereses ocultos de individuos que solo están pretendiendo una mejora individual de sus situaciones.

Esta Huelga General debe ser un paso adelante para abrir un período de confrontación contra el capital y sus gobiernos de turno que sitúen en condiciones de victoria al pueblo trabajador. Ningún gobierno de la burguesía, sea este central o nacional, estará dispuesto jamás a legislar en contra de los intereses del capitalista. Los gobiernos surgidos de los procesos electorales de la burguesía siempre están al servicio de ésta, pretendiendo que los resultados de beneficios se eleven, situando estos intereses en primer orden de sus agendas políticas.

La clase obrera en Ego Euskal Herría el 30 N (y en el resto del estado monárquicoburgués lo antes posible) debe organizarse en la defensa de sus intereses, ajenos estos al del capital en crisis estructural, que no dudará en emplear toda su violencia inherente en contra de los sectores populares y del pueblo trabajador, en primer lugar. Es violencia inherente de este sistema las leyes laborales aprobadas por los gobiernos a su servicio, las cuales están orientadas a extraer hasta la última brizna de lo producido por las/os trabajadoras y trabajadores.

Con el desmantelamiento del servicio público de pensiones y su privatización, estos gobiernos al servicio del capital garantizan multimillonarias ingresos a aseguradoras y entidades bancarias, que se aprovechan de las actuales legislaciones laborales que precarizan los salarios, prolongando el tiempo necesario de cotización para jubilarse y poder percibir la pensión.

El PCPE tiene una propuesta propia que consideramos como aún insuficiente si entendemos que sitúa al conjunto de la clase obrera y pueblo trabajador en condiciones de hacer frente a la violencia del Capital.

  • Las pensiones deben formar parte de los Planes Generales del Estado
  • Las pensiones se revalorizarán con el IPC anual
  • Derogación, no puesta en vigor, del factor de sostenibilidad.
  • Disminución de años cotizados para el cálculo de la pensión.
  • Jubilación a los 60 en casos de trabajos nocivos y peligrosos a los 55 y 50.
  • Equiparación jubilaciones hombre y mujer; ninguna brecha salarial
  • No a la eliminación de la cobertura de lagunas
  • Derogación de las leyes laborales y puesta en marcha de una ordenación laboral fruto de la participación en el debate de toda la clase obrera.
  • Salario mínimo de 1.300 €  Pensiones de Jubilación y Discapacidad Mínimas de 1.200 €
  • No al Pacto de Toledo El PCPE trabajará con la intención de unificar todas las expresiones de lucha que hoy se están llevando acabo, entendiendo que solo con la unidad de clase podremos hacer frente al Capital y sus lacayos.

10 de enero de 2020

Secretariado Político del CC del PCPE

 Concentración en la Ciudad de la Justicia de Valencia, el 21 de enero de 2020, por el fin de las represalias y amenazas contra nuestro camarada Aitor y por su readmisión en la empresa.

ANTE LA CRISIS DEL SISTEMA DE DOMINACIÓN TOCA GOBIERNO SOCIALDEMÓCRATA

GOBIERNO SOCIALDEMÓCRATA, ÚLTIMA ESPERANZA DE LA BURGUESÍA PARA TRATAR DE SUPERAR SU PROFUNDA CRISIS

La elección de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno, en un escenario de extrema tensión en el debate parlamentario, expresa la magnitud y el alcance general de la crisis que afecta a las distintas estructuras de legitimación del poder de la burguesía española.

A la gravísima inestabilidad del capitalismo internacional, que no solo se expresa en que la deuda mundial haya alcanzado la impagable cifra de 32.500$ cada uno de los más de 7.000 millones de personas que habitamos el Planeta i, sino que, además, en los más diversos escenarios, los intentos desesperados y aventureros de los EE.UU para tratar de revertir sus dificultades para mantenerse como primera potencia hegemónica mundial, nos sitúan en el gravísimo riesgo del estallido de un conflicto bélico generalizado; el capitalismo español añade un buen número de factores de quiebra que hacen ingobernable su desarrollo que no tienen solución dentro de los límites del actual marco institucional.

La constatación del constante debilitamiento de los consensos del 78, es el punto de partida para analizar la totalidad de los factores que se expresan en la elección de este gobierno, cuya prioridad absoluta es la de tratar de gestionar la superación de la crisis global del capitalismo español, para, en lo que debe ser una profunda refundación orgánica de su existencia, establezca las condiciones que permitan iniciar un nuevo periodo en el ejercicio de la actual dictadura de clase.

Más allá de los mediáticos exabruptos de una derecha cortijera, envalentonada por décadas de políticas conservadoras desarrolladas por la alternancia PSOE/PP en los gobiernos centrales, autonómicos y locales, es necesario entender que, tal vez, la alternativa que ofrece el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos, sea la última oportunidad con que cuente el núcleo dominante de la oligarquía española para gestionar una salida de la crisis que le garantice la unidad del mercado que conquistó por las armas en 1939, y que logró consolidar durante estos 40 años con la Transición pactada tras la muerte del tirano en 1975.

Bien definido por la portavoz de EH Bildu, como el último tren con el que cuenta el estado español para abordar la crisis territorial con una propuesta fundamentada en el reconocimiento efectivo de la plurinacionalidad del Estado Español, nuevamente recae en la socialdemocracia (la nueva y la vieja) la tarea de gestionarle a la burguesía una salida con paz social. Una salida en la que los intereses y necesidades de la clase obrera y los sectores populares queden en un subordinado segundo plano. La socialdemocracia española de PSOE y Unidas Podemos, con el concurso de sus compañeros vascos, catalanes y gallegos, de EH Bildu, ERC y BNG, más un PNV muy consciente de sus responsabilidades e intereses institucionales, enfrentan la tarea de buscar una salida superadora “al régimen monárquico del 78” para evitar que salte por los aires la arquitectura actual del Estado. En una situación, en la que cada vez más amplios sectores de las burguesías vascas y catalana se sitúan liderando las legítimas aspiraciones de libertad de sus pueblos, con la finalidad de lograr un espacio político diferenciado para la gestión exclusiva de sus propios mercados; la oligarquía española juega su última carta de formalidad democrática antes de optar definitivamente por el recurso de la represión y la tiranía como su única jugada posible.

Frente a esta posibilidad, que empezará a gestionar con pleitesía palaciega el nuevo gobierno, se sitúa la reacción heredera del abrazo de Vergara y de la Restauración decimonónica. Esa oligarquía, determinada por su carácter reaccionario y parasitario, de querencia aristocrática, como fracción más conservadora y ultramontana de la burguesía española mantiene, como única opción para el ejercicio de su poder, la violencia como garantía de la constante negación de derechos a cualquier fracción de la sociedad que no sean ellos mismos.

Por la gracia de Dios y de la Conferencia Episcopal, en su España solo caben ellos, y quienes aceptan ser sus esclavos sumisos. PP, VOX y Ciudadanos, con un programa ultraliberal de privatizaciones generalizadas y liquidación de derechos civiles, sociales y laborales en una España Una, son la alternativa política del garrote, los grilletes y el rosario, a la gestión de la crisis capitalista que tratará de realizar el gobierno de la socialdemocracia.

LOS GRANDES AUSENTES; LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO TRABAJADOR.

En el desarrollo de estos acontecimientos no se nombra a quiénes, sin duda, hemos sido los grandes ausentes del debate parlamentario. Nadie, más allá de menciones puntuales a asuntos muy concretos de especial significación, como puede ser el caso de algunos aspectos de la última reforma laboral o la ley mordaza, situó una agenda detallada para la recuperación de derechos para la clase trabajadora y los sectores populares. Sólo se oyeron voces para ensalzar la llamada “cultura del emprendimiento” y para facilitar la creación de PYMEs; pues en boca de la socialdemocracia, la nueva y la vieja, queda claro que la ciudadanía, hace tiempo ya que, en aras del interclasismo, derrotó a la clase obrera.

La garantía de la paz social pasa por amordazar al pueblo trabajador, ocultar sus necesidades, y desmovilizarlo con el espantajo de la “derecha fascista” y la necesidad de ajustarse a los límites que marca la realidad de la “compleja” coyuntura económica nacional e internacional.

La necesidad de institucionalizar el discurso del “mal menor” que, desde los Pactos de la Moncloa, ha servido para legitimar décadas de pacto social y conciliación de clases, será la divisa del nuevo gobierno. Un gobierno que, muy probablemente, partiendo de alguna medida de indudable interés social como, tal vez, la subida del SMI o cierta regularización del mercado del alquiler o de las casas de apuestas que inundan los barrios obreros, acabará aplicando todos y cada uno de los mandatos que, desde los poderes fácticos del Estado y las instituciones europeas e internacionales, se le impongan para gestionar la crisis estructural del capitalismo. Es muy posible que repitamos el escenario del gobierno de Zapatero, que inició su mandato retirando valientemente las tropas de Iraq, pero que acabó siendo el gobierno que más militares españoles desplegó a lo largo y ancho del Orbe.

Igualmente, la política exterior de España fue la otra gran ausente del debate. Ni nada se habló de ella, ni nadie osó cuestionar el consenso que, no solo, subordina la soberanía económica y monetaria a la UE y el BCE, sino que, además de ceder el territorio español a la OTAN y al ejército yanqui para sus bases de guerra, nos implica directamente con tropas en el terreno y un coste multimillonario, en la mayoría de los conflictos bélicos con los que el Imperialismo asola a la Humanidadii La nueva socialdemocracia de Podemos, IU y el PCE, en aras de su soñada legitimación institucional con sillón en el Consejo de Ministros, parecen olvidar para siempre, no solo, el OTAN NO, BASES FUERA, sino también el NO A LA GUERRA.

Por ello, frente a la maniobra de la socialdemocracia con el objetivo de desmovilizar al pueblo trabajador y a los sectores populares, con el concurso de sus correligionarios sindicales y sociales que seguirán jugando su papel de intermediación y conciliación de clases, la opción de los y las comunistas, del PCPE y su Juventud, la JCPE, es levantar la más amplia alianza social que, sobre la base de una Plataforma política y social de recuperación de derechos, sitúe a nuestra clase y a sus aliados a la ofensiva.

La clase obrera, el campesinado empobrecido por los monopolios, falsos autónomos, pequeños empresarios autoexplotados y condenados a la proletarización, mujeres trabajadoras doblemente esclavizadas, jóvenes sobreexplotados y forzados a la emigración, trabajadores/as inmigrantes sin derechos..., todos y todas unidos contra la pauperización de nuestra realidad y en pro de un futuro sin explotadores y organizados y movilizados en torno a un programa fundamentado en un nuevo proyecto histórico para una España, que sea unión voluntaria de pueblos libres y soberanos, articulada en una República Socialista de carácter Confederal. Ese es el proyecto histórico de soberanía, progreso y libertad por el que lucha el PCPE.

Se impone la necesidad de armar una potente contraofensiva obrera y popular que enfrente la agresión capitalista y los grandes retos sociales sobre la base de la defensa intransigente de todos los derechos y libertades arrancadas a la burguesía con nuestra lucha, derecho a la Autodeterminación, igualdad de derechos entre hombres y mujeres que acabe con la doble opresión a la que son sometidas las mujeres trabajadoras, desmercantilización de la Educación y la Sanidad, derechos de la Juventud, salida del Euro, la OTAN y la UE en el marco de un proyecto de recuperación de la soberanía popular centrada en el mundo del trabajo, nacionalización de los sectores estratégicos, fundamentalmente, banca, energía, obra civil, transportes y telecomunicaciones, reducción de los presupuestos militares, salario y pensión mínima de 1.200€, gestión del medio ambiente a favor exclusivamente de las necesidades sociales. Estas son solo algunas de las medidas del programa en torno al cual armar y organizar nuestra lucha.

Una vez más, la lucha obrera y la movilización popular continuadas, volverán a ser la única garantía de victoria frente a las clases parasitarias que todo nos lo roban. En una situación en la que la clase dominante enfrenta graves dificultades para mantener su dominación, el bloque obrero y popular tiene que aprovechar la ocasión para golpear de forma continuada y conseguir cambiar la correlación de fuerzas y hacer avanzar sus posiciones clasistas. Es el momento de trabajar para poner en marcha un amplio proceso, de unidad y movilización, que impida a la oligarquía española consolidar su poder en una fase superior de explotación y violencia con la ayuda del gobierno de la socialdemocracia.

POR LA UNIDAD EN EL FRENTE OBRERO Y POPULAR POR EL SOCIALISMO POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL
POR LA SALIDA DEL EURO, LA UE Y LA OTAN

7 de enero de 2020

El asesinato, en el día de hoy, del General iraní Qassem Soleimani, por orden del Presidente yanki Donald Trump, es una demostración incontestable del grado de degradación y putrefacción, en todos los órdenes, a que ha llegado el imperialismo americano.

 

Esta acción criminal, que los medios de comunicación del sistema presentan como una pretendida acción de guerra, no es otra cosa que una acción de carácter desesperada, a la que recurre el Presidente Trump en su estrategia de terror planetario para tratar de revertir sus dificultades como potencia mundial.

 

Esta acción es un crimen, realizado a sangre fría, contra una autoridad militar de una nación soberana, Irán, la cual no está en guerra con los EE UU. Crimen realizado en otro país soberano que se encuentra invadido por el ejército yanki, Irak, después de dos guerras bárbaras realizadas contra toda legalidad internacional y en las que se cometieron los más rechazables crímenes contra su población inerme. Otro ejemplo de su bárbara moral asesina es que, recientemente, Donald Trump indultó a un Teniente del ejército que cumplía una condena de 25 años por el asesinato de un prisionero iraquí, reconociendo una vez más la impunidad que le otorga a las fuerzas mercenarias imperialistas, no importando qué crímenes realicen.

 

Donal Trump, de manera aventurera y criminal, pretende revertir con este tipo de cobardes acciones la desventaja en que se encuentra su política internacional frente a países que le plantan cara, y que defienden con firmeza su soberanía, dotándose de los medios necesarios para ello. Semejante asesino es quien falsamente levanta la bandera de la democracia manteniendo el prolongado bloqueo contra Cuba socialista o la guerra multifacética a que somete a la República Bolivariana de Venezuela.

 

El silencio y la ausencia de una condena tajante por parte de la llamada Comunidad Internacional es una demostración incontestable de que la degradación política y moral no solo es una característica del imperialismo americano, sino que afecta a todas las grandes potencias capitalistas. En última instancia es un tácito reconocimiento de que cualquiera de esas potencias actuaría, y actúan ya hoy, de la misma manera si consideraran en cualquier momento que ello les reportara ventajas para sus propios exclusivos intereses.

 

Hay que denunciar de forma especial el silencio del Gobierno español, y su Presidente Pedro Sánchez, teniendo en cuenta de que en nuestro país existen toda una serie de instalaciones y bases militares yankis que forman parte de la infraestructura de acciones criminales, como es ésta del asesinato del General Soleimani. Rota, Morón, Zaragoza, Torrejón de Ardoz, Fuerteventura, Lanzarote, etc., son instalaciones que forman parte, y están al servicio, de la logística criminal del imperialismo americano.

 

El silencio de Pedro Sánchez, y el del llamado Jefe del Estado Felipe VI, es la conducta sumisa de dos lacayos que reverencian al asesino mayor con sede en Washington, convirtiéndose ellos mismos en corresponsables directos de esas acciones criminales.

 

Esta premeditada acción criminal no hará más que aumentar el baño de sangre en que el imperialismo tiene sumidos a todos los países del área desde hace décadas. El armamento que España vende a esos países también forma parte de esa misma lógica genocida criminal.

 

Las masas obreras y populares no pueden ser cómplices de tal barbarie y, bajo las banderas del internacionalismo proletario más consecuente, han de levantar un amplísimo Frente Mundial Antiimperialista que denuncie y combata las acciones criminales imperialistas, llevando a sus responsables a responder de dichas acciones ante la justicia que el pueblo establezca.

 

El imperialismo no hará más que aumentar en el futuro su terror más sanguinario contra la Humanidad. Es el momento del socialismo o la barbarie. La única opción es la derrota y destrucción del sistema imperilista. El PCPE estará en la primera línea de lucha por la causa de la clase obrera y de todos los pueblos, hasta la victoria total.

 

Carmelo Suárez C. Secretario General del PCPE

3 de enero de 2020

El tradicional Brindis del PCPC en Gran Canaria comenzó con la presentación del acto a cargo de la camarada Paqui Sánchez. Agradeciendo la importante asistencia al mismo como colofón de los múltiples encuentros que se ha tenido en este 2019 con diversas actividades, movilizaciones y luchas en la calle. Un andar colectivo para seguir bregando en el nuevo año que comienza, potenciando la organización y desarrollando la unidad obrera y popular que dé respuesta, sin tregua, a los ataques del explotador sistema capitalista. 

A continuación se proyecta el video elaborado por el camarada Rober y el cual cosechó numerosos aplausos. Su contenido refleja las diversas luchas llevadas a cabo en este año 2019, y finaliza apostando por un 2020 lleno de victorias. 

Se da paso a las intervenciones y saludos de algunos de los colectivos allí presentes, lamentablemente no a todos por cuestión de tiempo. En primer lugar interviene la asociación canaria “Espiral”. El compañero de la asociación Carmelo da a conocer la labor que realiza dicho colectivo en pro de la integración y de la salud mental, así como sus reivindicaciones. Seguidamente contamos con el saludo sindical de la Secretaria Insular de CCOO en Gran Canaria, Esther Ortega,  haciendo mención a que la “la lucha no tiene fin” y dando importancia a la organización y unidad para seguir defendiendo los derechos de los y las trabajadoras. En el campo de la Solidaridad Internacionalista-antimperialista contamos, en primer lugar, con la presencia de Mohamed Said, representante del Frente Polisario en Canaria, mencionando el importante acontecer de su organización que en estos días celebraran su 16 Congreso y que entre las invitaciones a las delegaciones internacionales está el PCPE. En segundo lugar, habló el compañero Mandy, en representación del Consulado General de Cuba en Canarias, que tras excusar la ausencia del propio Cónsul por compromisos ineludibles, reconoce y agradece la aportación solidaria que mantiene nuestro Partido con la Revolución Cubana. Antes de dar paso a la última intervención, se recordó a los presentes la última publicación de la Editorial del Partido “Unidad y Lucha”, el cómic Chapaev, animando a los amigos y amigas del Partido a su adquisición. Y para finalizar las intervenciones se da la palabra al Secretario General del PCPE, Carmelo Suárez, que hace un repaso de la actualidad política empezando por el campo internacional, los golpes de estados propiciado por la oligarquía, los pueblos que lucha y se defienden, continuando por el Estado español y los ejemplos concretos que reflejan la dictadura del capital y finalmente aterrizando en Canarias, en el terreno concreto donde debemos dar nuestras luchas. 

No queda más que concluir expresando la más grata satisfacción de haber llenado nuestra sede con la asistencia de diversas organizaciones y colectivos del ámbito social, sindical y de la solidaridad internacionalista-antimperialista, además de tantos otros amigos y amigas del Partido. Un compartir no solo la comida y bebida que generosamente aportaron al acto, sino también, y de suma importancia, su presencia y acompañamiento. Un año que finaliza, lleno de actos, movilizaciones y luchas en la calle. Un año nuevo que comienza, cargado de energías combativas para que este 2020 sigamos bregando en el camino de levantar un fuerte y amplio movimiento obrero y popular donde se gane terreno en la liberación del pueblo trabajador. Como dice la propia consigna ¡¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!!

Camaradas, amigos y amigas: 

Una vez más queremos compartir con todos nuestros amigos y amigas, con los y las camaradas un nuevo año, donde el objetivo sigue siendo la construcción del socialismo - comunismo en el Estado español.

Este 2020 es el año de nuestro undécimo congreso con el objetivo de consolidar el PCPE para el poder obrero y la revolución.

Os esperamos el próximo 3 de Enero a las 19:30 en el Centro Obrero y Popular Antonio Gades (COPAG),  situado en la calle Mendívil 33-B - Metro Nueva  Numancia.  Este año contaremos con la compañera  Elsa López que interpretará al piano algunas  composiciones para amenizar el acto.

 

PCPE - MADRID

Iniciamos  el año de nuestro XI Congreso y el compromiso del conjunto de la militancia del PCPE y la JCPE no puede ser otro que intervenir decididamente en la agudización de la lucha de clases a todos lo niveles. 
 
Ni un un paso atrás en nuestros derechos, ni un minuto de tregua al nuevo gobierno; es imprescindible organizar cuanto antes  la lucha obrera y popular que levante en los centros de trabajo, de estudios y en la calle, la más amplia contraofensiva contra las agresiones  del capital y sus gestores.
 
Por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, es urgente activar la lucha internacionalista y antiimperialista.  El PCPE y la JCPE, comprometemos todas nuestras capacidades para que en este 2020 el Frente Mundial Antiimperialista se convierta en una realidad trascendente en el desarrollo de la lucha de clases a nivel internacional.
 
Luchamos por  una sociedad de personas libres e iguales que enfrente el patriarcado y cualquier discriminación.
Por la República Socialista de Carácter Confederal, unión voluntaria de pueblos y naciones libres y soberanas.
 
POR UN 2020 DE LUCHA Y COMBATIVO
 
VIVA EL XI CONGRESO DEL PCPE

2019 finaliza con la misma crisis del bloque de poder en España 

Termina el año 2019, y el bloque de poder del sistema capitalista español no encuentra solución para su profunda crisis interna. 

Crisis que es de carácter general, porque afecta al mismo tiempo a los mecanismos fundamentales de su legitimación social, a las estructuras de la acumulación de capital, y a la misma unidad interna de las clases sociales que, desde hace décadas, ejercen su dictadura más feroz. 

En el año 1936, este bloque de poder conformado como alianza de los sectores más reaccionarios de la sociedad -aristocracia terrateniente, capital financiero, cúpulas militares y policiales fascistas, jerarquía de la Iglesia católica-, y siempre enfrentado al desarrollo y al avance de la historia, recurrió a una guerra criminal contra la clase obrera, y contra los pueblos del Estado, para mantener su sistema de dominación, protagonizando una carnicería de dimensiones dantescas. Por ahora, esa opción no está en la agenda de las posibles soluciones a su profunda crisis estructural, por una correlación de fuerzas nacional e internacional que no les es favorable para ello. 

El capitalismo, a lo largo de su historia, elige entre dos las salidas posibles a sus crisis: el fascismo y la socialdemocracia. 

En esta ocasión, los centros intelectuales de la dictadura del capital en España, han instrumentalizado el espantajo del financiado fascismo criminal de Vox para forzar la opción de un gobierno de la socialdemocracia, que es la opción que consideran más idónea para la defensa de sus intereses en esta difícil coyuntura concreta que enfrenta la clase dominante. 

Pero la realidad es tozuda, y la crisis no la resolverá un gobierno de la vieja y la nueva socialdemocracia, que tiene que recurrir a un alambicado apoyo de una de las fuerzas que cuestionan su hegemonía, y que una vez más está demostrando tener una capacidad táctica de la que carece la más cerril oligarquía centralista. Con sus dirigentes en prisión o en el exilio, negocian con los carceleros la formación de un gobierno. 

Está por ver cómo terminan, o no terminan, esas negociaciones, pero se puede adelantar ya que ese gobierno en ciernes no será capaz de abordar las cuestiones centrales que están en el origen de la actual crisis estructural: 

  • La corrupción del sistema de Partidos, así como la corrupción del sistema judicial y policial, que se desarrollan al amparo en la corrupción mayor de la casa de los Borbones y el capital.
  • La posición del pueblo de Catalunya de optar por un referéndum de autodeterminación, proceso que hoy encabeza la burguesía, pero que se sustenta en la objetiva realidad nacional catalana. Esa burguesía catalana, que siempre formó parte del bloque oligárquico de poder, ahora opta –de una manera amplia- por la separación.
  • La gigantesca acumulación parasitaria del capital monopolista español (Santander, BBVA, Repsol, Inditex, Endesa, Movistar, etc.), que está incrementando la explotación de la clase obreracon salarios de miseria, especialmente a las mujeres trabajadoras y a la juventud, y un empobrecimiento generalizado de trabajadores y sectores populares.
  • La violencia sistemática contra las mujeres, en una sociedad marcada históricamente por las prácticas más reaccionarias, consolidadas entre la Inquisición, la Iglesia católica y el fascismo.
  • La integración en las políticas internacionales imperialistas. Una política internacional de expolio y saqueo, que vulnera el derecho internacional, la soberanía de las naciones y la no injerencia. Política que implica una connivencia criminal entre capital monopolista español, partidos de gobierno, monarquía, Ejército (OTAN), y servicios secretos (CNI).
  • Políticas económicas de destrucción del medio ambiente. Los procesos especulativos, la ejecución de grandes infraestructuras, los combustibles fósiles, los usos agrícolas y ganaderos de tipo intensivo, etc., están llevando al país a un deterioro cada día más amplio de las condiciones de vida, elevación del nivel del mar, sequías y grandes inundaciones.
  • La represión como respuesta a la movilización social. La oligarquía responde con la criminalización de la contestación social, al sistemático encarcelamiento de la disidencia, llevando a las prisiones o al exilio a gran cantidad de sindicalistas, a los jóvenes de Alsasua, al colectivo de presos y presas de Euskal Herría, a los presos políticos catalanes y a presos y presas comunistas. Recientemente la nueva socialdemocracia ha guardado silencio para facilitar la aprobación de la nueva Ley Mordaza digital, como muestra puntual de su servidumbre al capital. 

El imperialismo saca las garras más feroces contra los pueblos, y contra la Humanidad 

El inmenso desarrollo de las fuerzas productivas ha entrado en irreconciliable e irresoluble contradicción con las relaciones de producción capitalistas, con la propiedad privada. La altísima socialización de la producción ha entrado en frontal contradicción con el gran capital monopolista internacional. Solo hay un obstáculo para que esa gran producción socializada pueda satisfacer, como nunca antes, las necesidades de la Humanidad: el sistema capitalista internacional. 

Esa es la contradicción fundamental que explica, de forma científica, los cada vez más frecuentes escenarios de violencia, explotación y opresión que protagonizan las potencias capitalistas internacionales. 

Una larga lista en la que, a modo de ejemplo, hay que citar: la guerra en Mali (con participación de las fuerzas mercenarias españolas), el golpe de Estado en Bolivia, la guerra multifacética contra Venezuela, el recrudecimiento del bloqueo contra Cuba, el cerco brutal con la RP de Corea, las guerras varias en el medio y lejano Oriente, el genocidio sionista contra el heroico pueblo palestino, la ocupación del territorio saharaui por la dictadura marroquí con el apoyo de la monarquía española, la feroz guerra en Yemen (con especial aporte de armamento español), las guerras y saqueos del continente africano en LibiaCongoSomaliaSudán, etc., las represiones brutales contra las movilizaciones en ChileColombiaHaití, etc. 

Todos estos escenarios más locales no deben hacer olvidar el permanente riesgo letal que nos puede enfrentar a un escenario de guerra más generalizada y extendida. 

Esa misma contradicción sistémica es la explicación del esperpéntico desarrollo de la reciente cumbre del clima en Madrid. Los grandes monopolios internacionales utilizan estos encuentros internacionales para forcejear en sus estrategias parasitarias. Desde el discurso de una supuesta preocupación por la crisis climática, su único objetivo es conseguir la aprobación de nuevos apoyos de los fondos públicos a las grandes empresas monopolísticas, en forma de ayudas sin retorno a su descarbonización. La compra, por parte de Endesa, de las portadas de los periódicos españoles el día del inicio de la Cumbre, haciéndose propaganda del gran esfuerzo que hace la empresa italo/española más contaminante por evolucionar hacia un modelo de energía más limpia, es un ejemplo incontestable de cuáles son los intereses que mueven estos encuentros internacionales.

Levantar un nuevo proyecto histórico, libre, soberano e igualitario. 

No perdamos el tiempo con los engaños del capitalismo, y de sus lacayos socialdemócratas. Es necesario avanzar por el camino de nuestra propia emancipación. El camino hacia el poder obrero y la sociedad socialista. Entre otras razones, porque el capitalismo no tiene más opción que radicalizar el ejercicio de su dictadura de clase, frente a estas contradicciones irresolubles que enfrentar, y para las cuales no hay más solución histórica que la destrucción del mismo sistema que las genera. 

Hay que levantar en nuestro país un amplísimo movimiento social de masas, hegemonizado por las trabajadoras y los trabajadores, que enfrente con determinación su propio proyecto de emancipación, sin retroceder ante las violencias de la clase dominante y ante su injusticia social. Un movimiento de masas que no se detenga hasta alcanzar la victoria total. 

Hoy ese movimiento social de masas, articulado unitariamente en Frente Obrero y Popular por el Socialismo, ha de ser capaz de integrar a amplios sectores obreros y populares con el objetivo común de levantar un nuevo proyecto histórico, republicano, soberano y socialista. Una República Socialista de carácter Confederal, que sea unión voluntaria de pueblos y naciones libres, reconociendo el ejercicio del derecho a la autodeterminación, y abriendo el camino para la construcción de la sociedad socialista. 

Un movimiento político, que inicie su proceso de organización y activación social con propuestas tales como: - Derogación de las contrarreformas laborales, de forma inmediata. SMI 1.200 euros. 

  • Recuperación pública de las empresas y servicios que se han privatizado. - Pensiones públicas y suficientes a cargo de los PGE, y revisión garantizada con el IPC. - Amnistía inmediata para presas y presos políticos (colectivo vasco, sindicalistas, comunistas, anarquistas, catalanes, etc.).
  • Reforma inmediata de las leyes para que se tipifiquen de forma consecuente todo tipo de violencias contra las mujeres. Garantía de igualdad salarial. - Reconocimiento inmediato al pueblo de Catalunya de su derecho a un referéndum de libre autodeterminación.
  • Nueva política migratoria, con cierre de los CIES, acogida a migrantes, y legalización de situaciones irregulares. Retirada de alambradas en Ceuta y Melilla.
  • Derogación de la Ley Mordaza.
  • Lucha contra el fascismo y contra cualquier expresión de limitación de las libertades y los derechos.
  • Lucha por la paz y contra las guerras imperialistas, contra los bloqueos y las injerencias en los asuntos internos de otros países. 

Este movimiento político de masas se ha de dotar de un proyecto estratégico, articulado en propuestas tales como: 

  • Salida del euro, la UE y la OTAN. Recuperación de la soberanía para una política económica propia. Retirada de las bases militares extranjeras y reducción drástica del gasto militar.
  •  Nacionalización de la Banca, y de las principales empresas del país.
  • Reforma agraria integral, expropiación de grandes terratenientes, y tierra para el campesinado pobre y jornaleros/as sin tierra.
  • Proclamación de la República, y depuración de los cuerpos represivos, militares y policiales.
  • Disolución de la Guardia Civil y la Legión.
  • Política internacional sustentada en el principio del beneficio mutuo, la no injerencia y la no participación en acciones militares del imperialismo, solidaridad entre los pueblos.

Cualquier gobierno que hoy se pueda formar en nuestro país no desarrollará un programa democrático y social con esta orientación. Por ello, desde el primer día en que ese gobierno se constituya, el PCPE llamará a combatirlo con todas las fuerzas disponibles, trabajando para la más amplia unidad del movimiento obrero y popular, formando plataformas de lucha de todo colectivo particularmente explotado y/o oprimido, e impulsando un amplio movimiento de unidad de todos los colectivos movilizados, así como, de una forma especial, la unidad de todas las organizaciones obreras y sindicales. 

Ni un minuto de confianza a quienes, sumisos en la gestión de las necesidades del capital, defraudarán en breve las esperanzas en un Gobierno que realice políticas a favor de la clase obrera y los sectores populares. Una contestación de masas que, además, se fundamentará en cada una de las promesas que dejen de cumplir desde el primer día, y en todas las medidas antiobreras y antipopulares que empezarán a adoptar desde lo que llamarán: “su responsabilidad institucional” 

El PCPE hace un llamamiento para que el año 2020 sea el de la recuperación de la capacidad de movilización y lucha que se expresó hace 31 años con la gran Huelga General del 14 D. Ese será el camino para el impulso del urgente y necesario proceso de cambio social. 

Secretariado Político del Comité Central del PCPE. Diciembre 2019

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