08 de Junio 2019

Eurener presiona a trabajador rayando el chantaje tras despido disciplinario

Hace ya un año el compañero Aitor fue despedido de la empresa Eurener (European Energy World, S.L.) por reivindicar un salario acorde al trabajo que desarrollaba. La posición de la empresa, que se dedica a la importación y exportación de paneles solares fotovoltaicos, ha sido de cerrazón desde el primer momento. Para conseguir el despido el empresario aplicó sanciones infundadas que se han traducido en amenazas para que el trabajador desista en su empeño de conseguir la readmisión, el reconocimento de la categoría profesional y un salario acorde al trabajo que desarrollaba. 

Lo que empezó como simple petición de aumento de sueldo acorde con las tareas desarrolladas se ha convertido en un periplo judicial en el que la empresa está desplegando todas las armas que le proporciona el sistema capitalista para presionar a los trabajadores. La empresa ha dado los pasos necesarios para convertir una simple reivindicación salarial en un largo procedimiento judicial y en actitudes que rayan el chantaje.

 

Después de utilizar la vía del diálogo durante más de un año con Eurener y constatar que no se atendían su reivindicaciones de aumento de categoría y salario acorde a las nuevas responsabilidades que ejercía, Aitor interpuso una demanda de reconocimento de categoría profesional. La inspección de trabajo le ha dado la razón y en noviembre se celebrará juicio al respecto. Para evitar llegar a ese juicio la empresa, tras recibir la denuncia de parte del trabajador, inicia una serie de movimientos con el objetivo de forzar a que la retire:

  • Primero: le pone una sanción de dos meses de suspensión de empleo y sueldo bajo la acusación de haber dado orden de entrega de mercancía no pagada a un cliente por valor de 90.000€ sin permiso de la empresa. Cosa que no es cierta ya que el trabajador recibió las órdenes de recogida y entrega de mercancía de manera verbal directamente del Sr. César Lledó, gerente y propietario de Eurener.

  • Segundo: otra sanción de otros dos meses de suspensión de empleo y sueldo bajo la acusación de haber robado el ordenador portátil que usaba Aitor para trabajar. El ordenador fue entregado como un pago que nunca llegó a expresarse por escrito para compensar una parte del exceso de horas extra no pagadas. El acuerdo era que el ordenador pasaba a ser propiedad personal pero se utilizaría también para el trabajo. Esta sanción se pone cuando el trabajador ya llevaba 3 meses de baja. El ordenador fue devuelto por lo que desde el punto de vista marxista el robo lo ha hecho la empresa al trabajador.

  • Tercero: una demanda de responsabilidad civil de 90.000€ por la entrega de la mercancía que el cliente no pagó. Como las sanciones no surten el efecto deseado la empresa cumple la amenaza de poner la demanda. En varias ocasiones la empresa expresa verbalmente que si el trabajador retira la demanda de salarios entonces retirará la demanda de los 90.000€.

  • Cuarto: el despido disciplinario por acumulación de sanciones basado en los 4 meses de suspensión de empleo y sueldo (sanciones muy graves por la mercancía y por el ordenador) y en otras dos sanciones según la empresa por llegar tarde a trabajar (sanciones leves). 

Ante el despropósito del periplo judicial con 5 juicios (2 por sanciones de suspensión de empleo y sueldo, 1 por despido, 1 por reclamación de salarios y 1 por responsabilidad civil de 90.000€) y ante la negativa de la empresa a atender una reivindicación legítima mostramos nuestra total solidaridad con Aitor y hacemos un llamamiento a que Eurener retire las sanciones, readmita al trabajador y retire la demanda de 90.000€.

¡Por la readmisión sin sanciones!

¡Por un trabajo digno sin represalias!

¡Basta de explotación y amenazas!

¡Por una legislación más dura con los empresarios explotadores!

 

¡Viva la lucha de la clase obrera!