Posiciones centrales

Lo hacen siempre nuestros prohombres del sistema. Las grandes declaraciones, las que afectan a la economía, a la política o a la sociedad de una manera importante y determinante, tienen como tribunas públicas a los grandes eventos internacionales o a los grandes periódicos de las multinacionales de la información. Pues bien eso es lo que ha pasado con el ínclito presidente en funciones del Estado español, es decir, con Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, guía y norte de la UE y valorado miembro internacional del imperialismo, que encontrándose en la sede de las Naciones Unidas  ha considerado que era el lugar mas idóneo para mostrar al mundo el resultado  de los “enormes esfuerzos” realizados por su partido y su gobierno para cerrar lo que él osadamente ha descrito como el cierre del círculo democrático.

Es propio de los mercenarios del Sistema mentir, camuflar la verdad, dispersar, hasta diluir, la realidad, obviar hasta el insulto la justicia y declararse amnésico ante la reparación. Esto lo ha hecho Pedro Sánchez, el PSOE, la socialdemocracia, esa opción históricamente dedicada a engañar a la clase obrera y a los sectores populares para servir mas y mejor a los intereses del gran capital.

Es una ofensa a los republicanos asesinados y un insulto a los que defendemos los valores republicanos de clase decir que con esta esperpéntica exhumación se cierra el círculo democrático. Si esto es así, y así parece ser, estos republicanos de alma monárquica, tan condescendientes con la Iglesia, el ejercito y la oligarquía, han utilizado a la magistratura para sus descarados y descarnados fines políticos. Nos contarán todo tipo de milongas, no creemos ninguna, y nos dirán que ha sido una casualidad, que la sentencia publicitada como unánime por un órgano que previamente había paralizado de forma cautelar la exhumación prevista por el gobierno en funciones para el 10 de junio de 2019, ha sido atemporal, imparcial y justa, y señalamos nosotros, casualmente en un periodo electoral cargado de múltiples dudas.

La sentencia del Supremo sobre la exhumación del criminalísimo Franco no dice nada sobre la reparación de las víctimas, ni dice nada el salvador de la patria Pedro Sánchez sobre las sentencias del franquismo, todavía legales, ni del juicio a los criminales y torturadores del franquismo, ni de los niños robados, ni de la devolución de los bienes robados, ni del pago e indemnización por los trabajos realizados gratis por los trabajadores republicanos para las grandes empresas y empresarios del franquismo.

No aceptaremos el “cierre del círculo democrático” propuesto por el pseudopresidente del PSOE y lo único que acertamos a ver es la posible complicidad política entre los partidos del Sistema y el Tribunal Supremo, entre los partidos denominados constitucionales y los órganos emanados de su “legalidad”.  

Pero la sentencia no es completa, no solo por lo anteriormente señalado, sino porque no blinda el carácter de la hipotética ruptura con el Sistema. Decir que los restos deben ser trasladados al Panteón Público de Mingorrubio -El Pardo para seguir siendo mantenida la tumba a cargo del erario público es una ofensa de la sentencia y es inadmisible que su mantenimiento no lo sea a cargo de sus familiares y seguidores. Sus ricos herederos, cuya fortuna está escasamente explicada, aunque si comprendida, deben financiar íntegramente toda la operación de traslado de la momia a un lugar que no se convierta en lugar de peregrinaje político de sus añorantes seguidores, que por lo que se está viendo, no son pocos y se encuentran en todos los partidos autodenominados constitucionalistas. Que el Tribunal Supremo haya dedicado más tiempo a atender a la familia del Dictador, para ver qué ocurre con sus huesos, que a las familias de las más de cien mil personas desaparecidas por la represión franquista explica de manera gráfica el pacto ignominioso que se firmó durante la denominada Transición, de triste memoria y olvidos cómplices.

La sentencia no nos conmueve, es interesada en todos los aspectos, y no es significativa nada mas que en el campo de la propaganda política y en el campo del oportunismo y la manipulación política. Ningún gobierno hasta hoy se ha preocupado de las víctimas de la Dictadura, ni ha rendido un homenaje a los hombres y mujeres que lucharon contra el Dictador, que se jugaron la vida, que dejaron de lado sus proyectos personales y que apostaron por defender la mas amplia democracia. Todos los gobiernos, desde la Transición, han trabajado interesadamente para mantener   la ignorancia acerca del pasado reciente. En ese marco de olvido planificado, cómplice y electoralista es en el que se inserta la sentencia del Tribunal Supremo.

Desde el PCPE seguimos exigiendo una Ley de Memoria Histórica Antifascista y Republicana que acabe con la impunidad del franquismo, condenando política y jurídicamente al franquismo como un régimen ilegal y genocida. Una ley que contemple la nulidad de la Ley de Amnistía de 1977 y la nulidad de los juicios sumarísimos. Una ley que parta del reconocimiento de las víctimas por parte del Estado.

Una nueva fecha debe aparecer en los Anales de la Historia: El 19 de septiembre de 2019, el Parlamento Europeo aprueba una resolución con el voto mayoritario de las fuerzas reaccionarias, equiparando el fascismo y el comunismo.

Es la evidencia de la inmoralidad o amoralidad de las fuerzas políticas de este parlamento, que, defendiendo el capitalismo, no son capaces de asumir los dramas y tragedias que están ocasionando a la inmensa mayoría de la Humanidad. Un parlamento que fue creado para distraer la naturaleza imperialista de la Unión Europea, que carece de las más elementales funciones que cualquier órgano de representación popular debe tener, emite una vitriólica resolución que atenta contra la más elemental ética.

Incapaces estos “parlamentarios” de ocuparse de los problemas de las y los trabajadores y de las mayorías de las capas populares, que están padeciendo las consecuencias de la crisis general y sistémica del capitalismo, tratan de distraer la atención sobre los horrores que están ocasionando las guerras imperialistas que se promueven desde las propias instituciones de la UE y de los gobiernos que la componen.

No han tenido bastante con las mentiras que a lo largo de la Historia han generado para articular su dictadura, para ocupar países colonialmente, para imponer bloqueos y asediar a los pueblos, que, volviendo a atentar contra la verdad y la realidad de lo acontecido, revisan los hechos ocurridos hace 85 años: ¡A lo largo de este tiempo, les han estado engañando los comunistas!

Con este intento revisionista de la Historia, el capitalismo se quita el disfraz “democrático” y nos transmite su desesperación y miedo a que los pueblos vuelvan a ser protagonistas de su historia, y se organicen y luchen para conquistar su independencia, soberanía y libertad, que sólo el Socialismo se lo garantiza.

La hostilidad anticomunista de las distintas fuerzas que han apoyado tan miserable y estomagante resolución, disponen de un historial delictivo que no cabe ni en las disposiciones más graves de cualquier código penal. Si contabilizamos las víctimas de sus guerras y agresiones desde el final de la Segunda Guerras Mundial, nos encontraríamos con decenas de millones de muertos, que bien podrían incluso calificarse de asesinatos.

Los promulgadores de tan brutal resolución, son los mismos que comprendieron y silenciaron a los regímenes nazi/fascistas de las décadas del 20 y 30 del siglo pasado; son los mismos que apoyaron el régimen criminal del apartheid; son los mismos que mantienen a la criminal entidad sionista de Israel, que continúa la aniquilación y exterminio del pueblo palestino; son los mismos que toleran e incentivan a organizaciones racistas, xenófobas y ultraderechistas, con los que comparten gobiernos en algunos países; son los que (“humanitariamente”), bombardearon Yugoslavia, Iraq, Libia, Siria, etc.; son los que promueven sanciones y bloqueos contra los pueblos de Cuba, Venezuela, República Popular Democrática de Corea, entre otros; son los que desahucian y empobrecen a la clase obrera y los sectores populares; ¡SON LOS QUE PERMITIERON QUE LA UNIÓN SOVIÉTICA SE DEJARA 27 MILLONES DE MUERTOS EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL!, ¡SON LA ESCORIA Y SACAN ESTA RESOLUCIÓN!

El Secretariado Político del CC del PCPE, condena y denuncia la deplorable resolución de las fuerzas de la reacción en el Parlamento Europeo, y llama a la movilización popular y conciencia de clase para articular un frente de lucha que rompa definitivamente en el estado español con las herramientas y pilares que sostienen tan abyecto espacio, como son el Euro, la UE y la OTAN.

Asimismo, hacemos paralelamente un llamamiento a las organizaciones obreras y revolucionarias de los países miembros de la UE, para construir la alternativa que mande a estas hostiles fuerzas antipopulares al cementerio de la Historia. A los líderes revolucionarios, ¡LA HISTORIA LOS ABSUELVE! A los criminales, revisionistas, traidores, ¡LOS PUEBLOS Y LA HISTORIA, LOS CONDENARÁN! 

A 2 de octubre de 2019

Secretariado Político del CC del PCPE

Nuestro planeta se enfrenta al colapso ecológico, es evidente. Calentamiento global, pérdida de biodiversidad, desertización o contaminación atmosférica, son algunos de los muchos problemas ambientales que nuestra generación enfrenta.

El capitalismo se ve forzado a producir sobrepasando los límites biofísicos del planeta para sobrevivir, llevando con ello a una parte mayoritaria de la humanidad a sobrevivir en la más extrema miseria y otra pequeña (USA, Canadá, UE y Japón) en una miseria camuflada con el consumismo extremo como forma de vida.

Frente a esta situación tenemos como las herramientas estatales, gubernamentales o internacionales de control medioambiental, pese a componer extensísimas legislaciones, leyes y decretos son absolutamente inútiles. Por una parte, se encuentran todas ellas sometidas a la máxima del rendimiento económico; y, por otro lado, por el hecho de que los tratados internacionales sobre el Medio Ambiente (como Kyoto, Río o París, entre otros muchos desde hace ya casi 50 años) son una mera suma de objetivos abstractos, sin cuestionar nunca la realidad económica del sistema que impulsa los problemas ambientales.

De nuevo, si analizamos las circunstancias en las que se desarrollan los crecientes problemas ambientales, se observa un patrón muy claro. Una clase social -la burguesía- se ve enormemente enriquecida a costa de explotar los recursos del planeta de manera unilateral, poniendo en riesgo nuestra calidad de vida presente y la de las generaciones futuras.

Mientras, nuestra clase, la trabajadora, es la que se ve afectada, e incluso responsabilizada, presentando a la clase obrera como causante de ésta situación, culpabilizándola por reciclar poco o consumir mucha electricidad o agua y en consecuencia el capitalismo busca remontar su crisis estructural con el desarrollo de líneas de intervención y desarrollo “verdes” que son una nueva patraña por la que seguir cargando su crisis en las espaldas de la clase trabajadora y los sectores populares.

Recordemos también que las mismas personas que causan el problema, son las mismas que pueden permitirse huir de él. Véase como ejemplo que son los barrios más obreros de las ciudades los que mayores niveles de contaminación atmosférica tienen -fruto de estar al lado de los complejos industriales de los capitalistas mientras las zonas residenciales que solo se pueden permitir los estratos más ricos están en mejores condiciones ambientales.

La única solución a estos graves problemas pasan por el triunfo de la revolución socialista que instaure un modelo económico no basado en la apropiación privada de los beneficios, que implante planificación económica colectiva.

No podemos cambiar de planeta, pero podemos cambiar de sistema. ¡

Socialismo o barbarie!